montaje - ritmado, cadencioso

espiritual, metafórico

 

(Extracto 1)  María Candelaria

En María Candelaria (1944) de Emilio Fernández, la escena del paseo en barca de María y su novio por el río al anochecer nos permite penetrar en la dimensión más espiritual de su amor. El montaje pausado de los planos que contribuye a esa cadencia litúrgica; la amansada agua, los erguidos árboles, el suave deslizamiento de la barca, orquestado y cadencioso en armonía celestial sostenida por la música expresan la serenidad inmaterial de inocencia, de ternura sublime de su amor (extracto 1). Es el ritmo pausado del montaje de estos planos el que contribuye a la plasmación de ese estado amoroso puro aunque el mal social que les rodea les impida vivirlo en sociedad en este goce ideal y ésta lo convierta en trágico desgarro y dolor en la escena final en la que en picado desde la cruz encuadra a María, lapidada,  en brazos de Lorenzo camino de la barca (extracto 2), sin por ello dejar de expresarse con su inmolación, la serenidad sobrenatural de su amor.


(Extracto 2)  María Candelaria