CÁMARA EN MOVIMIENTO

EN GIRO

 

Electra

En este extracto de Electra (1961) de Mikael Cacoyanis, hay tres planos; sólo en el del medio hay un movimiento de cámara. Primero vemos a Electra (Irene Papas) sobre la tumba de su padre, Agamenón, asesinado por su madre Clitemnestra y su amante Egisto. Electra se gira en retorcido dolor y llanto; en ese desgarrado momento, se intercala un plano de la cámara girando en el mismo sentido hasta que la tierra en la posición del cielo es aplastante justo cuando se retoma el final del giro de Electra. La forma visual de contarlo, sobre todo el giro de la cámara, refuerza el impacto estremecedor y el peso ineludible de la situación terrestre sobre Electra.

Rebelde sin causa

En Rebelde sin causa (1955) de Nicholas Ray tenemos un giro de cámara peculiar. Jim, el protagonista, acaba de volver a casa traumatizado por el imprevisto accidente mortal de un compañero en una competición “gallina” en el acantilado. Está, como todo adolescente, mental y emocionalmente muy confundido, y este accidente colma esa situación. Quisiera que sus padres le ayudasen a saber lo que está bien y mal. Pero, por el contrario y como es habitual, agravan su confusión de adolescente. Se tumba en el sofá boca arriba y con la cabeza donde los pies ve a su madre en un contraplano bajar las escaleras de forma invertida desde su punto de vista. A medida que ésta se acerca, la cámara gira para situarla en la posición habitual, pero este giro no corresponde a un plano subjetivo de Jim quien no ha enderezado su posición en el sofá. Para él la normalidad sigue resultándole patas arriba. Estos encuadres, ángulos y giro son expresión de la incapacidad moral de Jim para enderezar por sí solo su vida.

Otelo

En Otelo (1952) de Orson Welles, los giros enloquecidos de la cámara revelan o dan expresión a la convulsión interna en la que han atrapado a Otelo sus desvaríos.