montaje - en retroceso

parcial

 

La señorita Julia

En La señorita Julia (1951) de Alf Sjöberg, hay un momento en la escena del jardín  en que vemos simultáneamente a Juan adulto y a Juan niño.  En otro momento se hace referencia a una escena trágica de la infancia en el momento en que Julia y Juan  están sentados en las butacas de la galería y en la que vemos a la madre de ella pasar detrás de ambos con Julia en brazos doce años antes. A través de varios fashbacks o saltos hacia atrás en el tiempo se nos revela y comprendemos mucho mejor la procedencia del comportamiento actual de los personajes. Esta simultaneidad de pasado y presente nos hace ver cómo aquel pasado está condicionando fatalmente el presente, cómo atenaza principalmente a Julia y a Juan en el fatal e inhumano destino presente; su falta de amor y autoritarismo de entonces los lleva ahora a comportarse sin remisión de manera similar.

Las nieves del Kilimanjaro

En Las nieves del Kilimanjaro (1952) de Henry King, el protagonista, aislado y enfermo en pleno corazón de África, evoca momentos del pasado a los que se pasa sin transición alguna como París; con toda sencillez y naturalidad, un plano sucede a otro de un modo eficaz, como sin cortes.



(Extracto 1)  Dos en la carretera

(Extracto 2)  Dos en la carretera

(Extracto 3)  Dos en la carretera

En Dos en la carretera  (1967) de Stanley Donen hay un uso narrativo complejo del flashback. La línea narrativa principal abarca el viaje a Saint-Tropez del matrimonio Mark y Joanna Wallace para celebrar la finalización del proyecto arquitectónico de Mark con el señor Maurice. Es un viaje que han hecho ya otras veces a lo largo de una docena de años de su matrimonio. Durante el mismo se hacen patentes las tensiones matrimoniales típicas. A lo largo de este viaje se interpolan flashbacks de sus anteriores viajes a este lugar de forma aleatoria y fragmentada. Hay flashbacks a un primer viaje juntos en un viejo MG (extracto 1); al viaje en que yendo por separado se conocieron (extracto 2); a uno que hicieron con una pareja amiga y la hija de ésta (extracto 3) entre otros. En uno de los viajes se ve a Mark solo en un especie de aventura amorosa pasajera sin mayor transcendencia con un motorista; en otro a Joanne con David, en una relación más seria y que puso en peligro el matrimonio hasta que ella, a pesar de la apagada pasión por Mark le echa de menos y vuelve con él.


    Estos flashbacks se intercalan dentro de la línea narrativa principal. Una vez en Saint-Tropez y celebrada la finalización del proyecto con Maurice, Joanna y Mark proyectan ir a Roma donde Mark ha encontrado un nuevo cliente. A lo largo de todos los insertos se palpan  tensiones, miedos, infidelidades e inseguridades típicas del devenir de la relación matrimonial; etapa que a pesar de todo continúa y apunta a una renovada continuidad en Roma.


Esta forma asincrónica de contar una historia había empezado a utilizarse, sobre todo, por Faulkner una década antes cuyos episodios el lector recomponía. En el presente film el espectador recompone todos los flashbacks interpolados, entremezclados y fragmentarios a través de la identificación del momento histórico por el tipo y antigüedad de los coches, la moda, el vestuario, etc., tratando de asimilar y dar sentido a esa fragmentación.


El uso de esta técnica de montaje asincrónico de los flashbacks permite a los creadores hacer énfasis en significaciones e ideas temáticas que serían inconcebibles si se narrasen los hechos de forma cronológica distinta atisbando a través de esas experiencias aleatorias una cierta maduración en la relación de la pareja o constatación de lo contrario o incluso, ¿por qué no?, una visión subjetiva de la naturaleza del tiempo.